El que no debe ser nombrado (parte I)

Carolo Valdivia

Albert Rivera ( Presidente del partido Ciudadanos)
Albert Rivera ( Presidente del partido Ciudadanos)

Desde que las últimas encuestas sitúan a Ciudadanos como un actor político lo suficientemente fuerte como para desplazar a IU de su ya asumida cuarta posición en la esfera política española, el impecable y sosegado Albert Rivera avanza a ritmos forzados superando definitivamente a un UPyD engullido por Rosa Díez y a una IU que caerá a la quinta posición tras las elecciones andaluzas. Este ascenso de Ciudadanos podría ser analizado a través de diferentes variables explicativas ya sea en términos de disputa por cierto perfil sociológico a través de diversas propuestas económicas, la imagen que desprenden Rivera y Javier Nart… pero a día de hoy, nos centraremos en la relación que establece Podemos con la fuerza que amenaza el rol de “renovador de la política” para la formación de Pablo Iglesias.

Podemos ha encarado con brillantez la postura que debe tomar ante un escenario donde todos se disputan el micrófono sin querer compartirlo, sabiendo a su vez, que en el momento del concierto pasadas las elecciones (sean autonómicas, municipales o generales) deberán entonar el gobierno a varias voces si quieren que en este país suene la política. Pero por el momento, los tres tenores de nuestro país (Iglesias, Rajoy y Sánchez) parecen tener muy clara la idea un concierto en solitario sin reconocer a ninguno de los aspirantes, ya sean nuevos o clásicos, como posible pareja, por lo que las alianzas pre o post-electorales se antojan interesantes cuanto menos. Es por ello que Podemos está tratando bien su posición incierta en el panorama político, dado que no tiene ningún tipo de representación institucional pero encabeza la mayoría de encuestas, y sabe que solo debe mencionar a aquellos que ostentan la rivalidad cuantitativa del voto (PP y PSOE) para no potenciar en un sentido cualitativo a Ciudadanos y se convierta en otro competidor numérico de gran importancia, y es aquí donde Podemos se mueve con un cálculo exacto y premeditado… ¿Por qué?

Sencillamente cada palabra de los representantes de Podemos genera realidad, esto quiere decir que todo lo que se mencione aparecerá ya sea para su reproche, refuerzo… es por ello que en cada intervención de Pablo Iglesias se señala al PP como el rival a batir, dejando fuera de la contienda al PSOE y al resto de rezagados que lo acompañan, autodeclarándose oposición de manera que el debate se centre solo en si Podemos conseguirá ganar el PP, y si es así, por cuanto, minimizando a su vez cualquier amenaza y discusión lateral que derive el debate en posiciones que refuercen a los rezagados. Lo que vengo diciendo, es que este trazado del panorama político a nivel cualitativo por parte de Podemos obedece a una intención de no abrir espacios de discusión que debiliten su potencialidad a nivel de votos, sea o no el debate que precisa la ciudadanía, como por ejemplo ¿Qué comparten y diferencian a Podemos y Ciudadanos? ¿Qué líneas rojas marcaría Podemos con el PSOE y/o Ciudadanos para dejar fuera al PP?

Cualquier intervención que realice Podemos respecto a estas líneas de debate, que mencione a Ciudadanos, le otorgará a la fuerza de Albert Rivera una serie de categorías políticas y electorales que ahora mismo no disfruta, pudiendo elevarla a un rango de competición directa con Podemos, disputando la oposición al PP o al régimen del 78 (PP y PSOE). Este panorama permite visualizar que los tres principales tenores desean llegar al día del escenario con la mayor ventaja electoral, y si no pueden cantar en solitario buscar con urgencia las voces más acordes.

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