Fátima H. Hossain: “Diariamente asistimos perplejos y en estado de shock ante las noticias que nos llegan de jóvenes que son captados y radicalizados.”

Fátima H. Hossain

Correo Madrid

Fatima Hamed Hossain, es el nombre de la revelación política en la ciudad de Ceuta de los últimos años, abogada, madre de dos hijos y sobre todo política.
Fatima lidera el Movimiento por la Dignidad y la ciudadanía cuyo símbolo es una gran llave y lo más importante: puede tener la llave de la gobernabilidad de Ceuta.
Correo Madrid tuvo esta interesantísima entrevista con la política ceutí en la que nos habla de política, de la amenaza terrorista, de la corrupción, del futuro y de muchas otras cuestiones.

Fátima H. Hossain
Fátima H. Hossain

 

Correo Madrid: ¿Por qué eligió la política?

Fatima Hamed Hossain: La lucha para mejorar nuestro día a día puede llevarse a cabo de muchas maneras, pero cuando buscamos mejorar el devenir diario de toda una sociedad, entonces es necesario trasladar la lucha a las esferas e instituciones públicas. Aquí, la política pasa a ser el instrumento con el que buscas responder a las reivindicaciones de tus conciudadanos.

CM: ¿Cómo entiende la política? ¿Es la política tan mala como dicen?
FHH: Como le decía, la política no es más que un instrumento. Dependiendo en qué manos se encuentre podremos distinguir entre mala política y buena política. Concibo la política como un medio eficaz, útil y directo para intentar ayudar y corregir desequilibrios e injusticias sociales. Así la concibo, así la ejerzo y así lo voy a seguir haciendo.

CM: Si no fuera política, ¿dónde le gustaría estar?

FHH: Donde estoy y donde he querido estar siempre. Del lado de los más necesitados, trabajando y aportando lo máximo de mí. Creo que es por eso por lo que estudié derecho y por lo que ejerzo la abogacía. La política es un instrumento más, eficaz, pero no el único. Por ello siempre admiré la sociedad civil, pequeñas entidades y asociaciones formadas por voluntarios que trabajan a diario y en silencio con el único objetivo de hacer que al día siguiente tengamos una vida mejor.

CM: Hace poco impulsó la creación del movimiento por la dignidad: ¿cómo lo definiría?

FHH: Antes de responder a su pregunta, permítame un pequeño matiz. El Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía de Ceuta, presentado el pasado 31 de octubre de 2014, surge como resultado de las reivindicaciones del pueblo ceutí. Somos muchos los que hemos trabajado hasta dar lugar a lo que hoy es el MDyC, y pues, decir que dicho movimiento fue impulsado por mi persona creo que sería si mas no, injusto. En cuanto a su cuestión, como bien indica su nombre, somos un movimiento ciudadano, plural y diverso que refleja la pluralidad y la diversidad de la sociedad ceutí y que intenta canalizar las reivindicaciones de nuestros ciudadanos con el objetivo de conseguir responder a las mismas. Somos un movimiento surgido del pueblo y que trabaja con y para el pueblo ceutí. Por ello, la acción ciudadana es fundamental en nuestra política.

CM: ¿Es un movimiento por y para los musulmanes?

FHH: No. Somos un movimiento ciudadano, plural y diverso. Nos dirigimos al pueblo ceutí en su conjunto y pues, a todas las comunidades, manifestaciones religiosas y tradiciones culturales que lo conforman y de las que nos sentimos orgullosos de formar parte. Somos una sociedad plural y los musulmanes constituyen una parte importante dentro de este abanico, de la misma manera que el resto de ceutíes.

CM: Los musulmanes en Ceuta representan alrededor del 50% de la población de la Ciudad, ¿porque dicha cifra no se traduce en una mayor presencia a nivel político, económico y social?

FHH: Si lo que usted plantea es si la comunidad musulmana está representada políticamente, afirmar lo contrario sería una estupidez. Todos los ceutíes, y entre ellos los musulmanes, gozan de los mismos derechos y entre ellos el de participación política. Hay ceutíes musulmanes que votan partidos de derecha, otros que votan partidos de izquierda y otros que eligen la abstención. Hemos podido ver a políticos musulmanes en distintas formaciones políticas y otros que han ocupado cargos dentro de los últimos gobiernos municipales.

En esta línea, desde el Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía rechazamos firmemente cualquier intento de comunitarizar la política ceutí. La lucha política debe ser alrededor de programas políticos dirigidos a todos los ciudadanos sin excepción. El problema de Ceuta no es la representación de una comunidad u otra, sino el desengaño de la mayoría de ceutíes con las maneras de hacer de los últimos gobiernos. Sólo hace falta ver los niveles de abstención. Nuestra lucha pasa por fomentar y dinamizar la implicación y participación de nuestros ciudadanos para conseguir un cambio que ponga fin a la desigualdad y exclusión social, a la inseguridad, a la corrupción, etc.
CM: España es un país fronterizo con Marruecos y África, ¿cómo influye la geografía en vuestra vida cotidiana?

FHH: Como dije en otras ocasiones, Marruecos es un país con el que nos unen importantes lazos económicos, culturales, sociales y familiares. Son miles los ceutíes que cruzan a diario hacia Marruecos, y miles los marroquíes que cruzan hacia Ceuta. Nuestra situación geográfica, lejos de suponer un problema, debe suponer una oportunidad.

Como bien sabrá, España está jugando un papel importante en el dinamismo económico de Marruecos fruto de la cooperación y el partenariado entre ambos países. Es precisamente la cooperación el camino a seguir pues con ella ambos lados de la frontera salimos beneficiados.

CM: Últimamente no dejamos de escuchar noticias sobre células terroristas, desarticulaciones, detenciones etc. Ceuta junto con Melilla son dos ciudades donde los expertos y la policía alertan de que el peligro de radicalización es mayor, porque se produce este fenómeno con más frecuencia en Ceuta y Melilla?

FHH: La radicalización, junto con el terrorismo es un fenómeno complejo en el que se enredan infinitos detalles que ni los más expertos han conseguido descifrar. Diariamente asistimos perplejos y en estado de shock ante las noticias que nos llegan de jóvenes que son captado y radicalizados.

Desde nuestra posición siempre hemos apoyado el trabajo constante de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado en su lucha contra este fenómeno. Creemos también que con la mera acción policial es insuficiente a pesar de su importancia. Ésta debe ir de la mano de sólidos programas económicos, sociales y especialmente educativos que ayuden a sensibilizar y desincentivar a quienes puedan caer en la radicalización.

CM: ¿Puede la participación política ayudar a canalizar las demandas de los jóvenes y en consecuencia ser una eficaz herramienta contra la radicalización?

FHH: La participación política es fundamental. Nuestros jóvenes deben entender y serconscientes de que sólo con la lucha constante podrán conseguir canalizar sus demandas y dar respuestas a ellas. La solución debe ser integral, una solución que incluya políticas económicas, sociales y educativas y en la que participe activamente la sociedad civil. Ceuta registra el mayor índice de paro juvenil a nivel europeo, un índice superior al 72%. Debemos trabajar para dar soluciones a nuestros jóvenes, no venderles sólo discursos vacíos.

Por ello, desde el Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía se ha trabajado estrechamente con los jóvenes, siendo éstos fundamentales en nuestra formación. Días atrás anunciábamos el nacimiento de “Jóvenes por la Dignidad”, nuestra sección juvenil. La respuesta fue extraordinaria, señal de que vamos por el buen camino.

CM: ¿Como se ve en 10 años? ¿Se ve como Presidenta de Ceuta? ¿Por qué?

FHH: No soy persona que haga pronósticos ni hipótesis de futuro. Hay que trabajar el presente, intentar cambiar las cosas para que dentro de esos 10 años, Ceuta haya mejorado y corregido todas las carencias.
En cuanto a la última cuestión respecto a si me veo como presidenta de Ceuta, y por que, le responderé brevemente: y por que no, si así lo deciden los ceutíes y la militancia del MDyC de la que formo parte.

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