La Diplomacia de la Historia.

imageAlba Ambrós Coso

Hace pocos días Angela Merkel, Canciller de Alemania, aterrizaba en el País del Sol Naciente en su primera visita oficial después de siete años. Durante dicha visita, en la que se entrevistó con el Emperador Akihito y con el Premier nipón, Shinzo Abe, con el cual aprovechó la visita para reforzar lazos y acuerdos comerciales y energéticos entre Alemania y Japón.
Lo curioso de la visita de Angela Merkel a Japón, es la lección de historia y de diplomacia que impartió, aconsejando mayor diálogo entre Japón, China y Corea, así como el hecho de enfrentarse a su pasado. No deja de ser curioso o incluso paradójico, que dos potencias mundiales, con un pasado bélico parecido, tengan un vecindario complicado (en el caso de Japón) y un conflicto a las puertas del otro (Ucrania en el caso alemán), fuente de tensión para estos propios países.
Con la vista puesta en el aniversario de la Segunda Guerra Mundial, Merkel, que ya anunció que no iba a presenciar el desfile militar ruso previsto para el próximo 9 de mayo, pero sin embargo sí rendirá homenaje al soldado desconocido depositando una corona de flores en la tumba. Este doble gesto, se entiende debido a la relación actual entre los países europeos y Rusia debido al conflicto en Ucrania y la anexión de Crimea, pero también se entiende como parte de responsabilidad alemana en la contienda mundial que tuvo lugar entre 1939 y 1945.
En vistas a este juego diplomático alemán, la Canciller Merkel, ha compartido la experiencia de Alemania en cuanto a enfrentarse al pasado bélico del país, el proceso de reconciliación con países como Francia y Reino Unido. Recordemos que la UE, nació con el fin de acabar con los conflictos entre las grandes potencias europeas y facilitar mediante la creación de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero, el primer paso para una integración económica, política y social a nivel europeo. Medio siglo después, la integración es un hecho, aunque las diferencias a nivel económico son más que palpables y existe una verdadera necesidad de dar un paso adelante en cuanto a la integración política y social.
En este sentido, la experiencia alemana, puede ser de gran ayuda a Japón, que no termina de admitir sus responsabilidades como país agresor en la primera mitad del siglo XX y que en la actualidad, mantiene grandes focos de tensión con sus vecinos. Con China y Taiwán, mantiene un importante pulso por las islas Senkaku (en japonés), Diaoyu (en chino) y Tiaoyutai (en taiwanés), ya que se trata de unas islas estratégicas, además de ocultar unos yacimientos de hidrocarburos muy importantes. Con Rusia, mantiene también una importante disputa territorial por las islas Kuriles, con Corea del Sur, mantiene disputas territoriales por las islas Dokdo y Takeshima, ambas de gran relevancia debido a su importancia estratégica y la presencia de hidrocarburos en el subsuelo. Con Corea del Norte, también mantiene una disputa, aunque no territorial, acerca de los secuestros de ciudadanos japoneses por parte del régimen norcoreano.
Al margen de estas disputas, hay que recordar el pasado bélico de Japón en el Sudeste Asiático y la ocupación de Manchuria. Casi al mismo tiempo que Alemania conquistaba media Europa, en Asia, se libraba la llamada Guerra del Pacífico, durante la cual Japón, conquistó Filipinas, Malasia, Birmania, las Indias Orientales Holandesas, Hong Kong y emprendió una ofensiva en el océano Índico en 1942. Sin embargo, en ese mismo año, se inició el declive del imperio japonés.
Viendo a grandes rasgos las similitudes entre estos dos países, se entienden los consejos dados por la Canciller Merkel al Premier japonés en cuanto a admitir el pasado del país y avanzar en las relaciones con los países vecinos, no sin antes recalcar la importancia de que estos también hagan un esfuerzo para la reconciliación. En este sentido, Merkel, resaltó la importancia de Francia y otros países europeos en la reconciliación tras la Segunda Guerra Mundial y la implantación de la Unión Europea, pero también señaló la importancia de usar el vocabulario adecuado con el que nombrar los hechos.
Este hecho, puede resultar clave.
En vistas al 70 aniversario de la derrota japonesa en la segunda contienda mundial, Shinzo Abe ha señalado que expresará el arrepentimiento de su país durante el conflicto. Sin duda un hecho de gran relevancia para Japón, para los países del Sudeste Asiático, que sufrieron las atrocidades del impero japonés, pero también y sobretodo para China y Corea del Sur (con los que mantiene tensiones territoriales en la actualidad) que escucharán con gran atención las palabras de Abe.

 

@aambros

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