Las elecciones del cambio

Hamid Bellahcene

Oficialmente hemos entrado en la denominada jornada de reflexión electoral, esto es que los partidos políticos que se presentan a las elecciones concluyen sus campañas electorales antes de las doce de la noche del día anterior a las elecciones, la ley electoral española del año 1985 no menciona expresamente la jornada de reflexión como tal, aunque acota el periodo en el que se puede hacer propaganda política y pedir el voto a los ciudadanos.

No obstante, esto no ocurre en todas las democracias, algunos países no acotan el periodo y dejan plena libertad a los partidos para convencer a los ciudadanos o hacer sondeos. Las fuerzas de seguridad en Madrid han Tomado la céntrica plaza de sol horas antes de entrar la medianoche para hacer frente a las posibles concentraciones o campadas del movimiento 15-M.

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Protesta del movimiento 15M

 

Las patrullas rodean la plaza de sol y vigilan los accesos al centro de la capital, el temor de la delegación del gobierno por una posible protesta que pueda influir en el electorado se refleja las numerosas patrullas y  decenas de agentes de seguridad que están desplegados en la plaza de sol y sus inmediaciones.

Aunque las movilizaciones del movimiento 15 han perdido fuerza, el cambio que ha defendido dicho movimiento en las calles y plazas de todo el país hace pocos años está a punto a materializarse. Políticamente hablando, España será un país muy distinto el día 26 de Mayo. La irrupción de, primero Podemos y más tarde Ciudadanos es el acontecimiento más importante de los últimos años y a pesar de que los dos partidos tradicionales PSOE y PP siguen siendo los más votados según muchas encuestas, el mapa resultante de las elecciones de mañana va ser muy distinto al que conocemos hasta ahora, éstas elecciones van  a marcar un antes y un después en la vida política española. No solo afectarán la estructura del bipartidismo sino que el cambio va mucho más lejos. Podemos y Ciudadanos marcarán el ritmo político y redefinirán el sistema de partidos, los dos grandes partidos los necesitarán para gobernar con lo que la forma de hacer política será completamente distinta. Los pactos y las coaliciones abrirán paso en los parlamentos autonómicos  y las asambleas locales. El centro político se disputará entre cuatro fuerzas políticas.

Muchos alertan de la fragmentación que podría llevar a la inestabilidad institucional, algo que puede repercutir negativamente en la recuperación de la economía española, el caso griego a menudo se ha puesto como ejemplo para alertar sobre los peligros de la llegada al poder de partidos que puedan cuestionar las políticas europeas. Pero pocos han señalado que la posible llegada de nuevos proyectos políticos puede ser una oportunidad para hacer las cosas mejor y de otra manera. La gente puede elegir entre varias opciones políticas y los partidos políticos tendrán que competir más para conseguir el voto de los ciudadanos, algo que en Democracia es muy sano.