Yo no voto

Hamid Bellahcene 

Puede que  hoy sea el principio de una nueva etapa en la historia de España.
Las elecciones que tienen lugar en todo el país parecen ser diferentes a las demás elecciones, por primera vez vemos a los electores optar entre más de una opción política con capacidad para gobernar en muchos municipios y comunidades de España. El surgimiento de Podemos ha ilusionado a miles de jóvenes y no tan jóvenes, a mucha gente se le acabó la excusa de decir todos son iguales, por lo menos de no se puede demostrar dicha afirmación.

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Ciudadanos surge a su vez para hacer equilibrio y enriquecer más al mapa político español.
Los dos partidos que han gobernado España en las últimas tres décadas se verán presionados por éstas dos nuevas fuerzas políticas que va a batallar para hacerse con el voto del centro y en consecuencia poder gobernar el país.
Hay muchas personas que van a votar por primera vez, otras lo van a hacer con ganas y muchas otras no podemos ejercer el derecho de elegir a nuestros representantes ni tampoco podemos ser candidatos, nuestros derechos políticos están acotados.
Personalmente llevo viviendo en España media vida y pienso seguir viviendo lo que me queda en este país, no me e planteo otro.
Pago mis impuestos como todos los ciudadano y participo en la vida política de muchas formas. Es más, la política me apasiona por eso decidí estudiar ciencias políticas cuando tenía a penas 15 años, soy licenciado en ciencias políticas pero no puedo votar.
El que yo no pueda ejercer mi derecho a sancionar o aprobar la gestión de un partido político se explica por razones simples y aparentemente evidentes.
A efectos legales soy ciudadano marroquí y el no haber un tratado de reciprocidad entre España y Marruecos que haga posible la participación política de los marroquíes en España y los españoles en Marruecos nos deja s más de 710.000 ciudadanos sin poder votar y en consecuencia tampoco podemos hacer visibles nuestras demandas como lo hace el resto de los ciudadanos.
En España el derecho de votar lo ejercen un gran número de extranjeros, sobre todo los latinoamericanos cuyos países de origen si tienen firmado el acuerdo de reciprocidad.
No vale, según parece, que la constitución marroquí aprobada el verano del 2011 que deja vía libre a la participación política pasiva y activa de los extranjeros residentes en Marruecos y en teoría una pequeña comunidad española residente en Marruecos podría beneficiarse de este cambio constitucional.
Los dos grandes partidos políticos tampoco parece que está por la labor de asumir esta cuestión. Algunos por miedo a que esos aproximadamente 710.000 de personas no les voten ( de esta cifra no pueden ejercer el derecho al voto los menores de edad como cabría esperar) y otros simple et no han hecho suficiente esfuerzo para hacerlo.
Cabe afirmar que no hay ningún estudio que apunte hacia las preferencias políticas de los marroquíes residentes en España. Es más la heterogeneidad que existe en el seno de la comunidad marroquí puede sorprendernos en caso de ejercer el derecho a votar.

El poder votar o no depende exclusivamente de la voluntad política de los gobiernos de Rabat y Madrid, de momento ninguno de los dos quiere mover ficha materializar esta demanda que los colectivos marroquíes en España empiezan a plantearse seriamente.
Que un partido se vaya a beneficiar mas o menos del voto de la comunidad marroquí es algo que todavía está por ver, de lo que si nos beneficiemos todos es de ver a muchos miles de ciudadanos poder participar y plantear sus demandas por las vías establecidas por la ley y la constitución sobre todo si tenemos en cuenta que la comunidad marroquí es una de las más vulnerables y donde la crisis, el paro, la exclusión la auto-exclusión pueden llevarnos a escenarios muy complicados en el futuro.