Al sisi exige rapidez para ejecutar las penas de muerte

Abdelfattah Al sis en el funeral del fiscal general

Correo Madrid

En reacción al atentado terrorista que mató al fiscal general de Egipto Hisham Barakat, El Presidente egipcio Abdelfatah Al sisi pidió ayer endurecer las penas y ejecutar las órdenes judiciales relativas a la cadena perpetua y la pena de muerte con una mayor rapidez.

Además de lo anterior, Al sisi estableció una conexión directa entre el atentado terrorista y la lentitud con la que funcionan los tribunales de su país, porque dijo que “las manos de la justicia están atadas con procesos y leyes”. Para asegurar que dichas leyes y dichos procesos no sean un impedimento en el camino de la justicia al parecer va a trabajar para cambiar dichas leyes con el fin de que la justicia se haga de la manera más rápida.

Abdelfattah Al sis en el funeral del fiscal general
Abdelfattah Al sisi en el funeral del fiscal general

Explicó, además “no vamos a tardar cinco o diez años para juzgar a la gente que nos mata” y en cuanto a las condenas que espera que la justicia egipcia dicte asegura “si dictan (los tribunales) una sentencia con pena de muerte, se va a ejecutar esa sentencia y si dictan una cadena perpetua, se va a ejecutar dicha sentencia”

Estas declaraciones son un claro ejemplo de las reacciones oficiales que están teniendo lugar en Egipto por el asesinato de un cargo tan alto en la administración del Estado, cosa que no pasa en Egipto desde hace décadas, lo que explica en gran medida las palabras de Al sisi. El atentado se produjo pocos días antes del segundo aniversario de las manifestaciones del 30 de junio del 2013 que facilitaron el camino al poder para Al sisi convirtiendo el aniversario en una tragedia pintada de rojo y caracterizada por los sentimientos de rabia y las imagenes de la destrucción y el caos en un claro desafío a la alianza que mantiene el régimen con los titulares de la justicia en Egipto.

El lenguaje del mensaje que ha transmitido Al sisi estaba caracterizado por la rabia y el deseo de venganza, cosa que al parecer va a reinar en Egipto a medio plazo, además, las palabras del rais no fueron especialmente positivas en lo que se refiere al respeto a la justicia y al Estado de derecho puesto que quiere convertir la justicia en arma de su esperada venganza contra sus adversarios políticos.

Otro problema que encierran las palabras del presidente egipcio fue la rapidez con la que acusó a sus adversarios favoritos, los hermanos musulmanes, acusando a presos politicos que estan detras de las rejas de planear atentados terroristas, cosa que no tiene fundamento ni lógico ni jurídico.

Al igual que la lógica del régimen egipcio no aguanta la lentitud de los procesos judiciales, tampoco espera que las investigaciones empiezan o concluyan para dirigir las acusaciones contra los verdaderos culpables, cosa que demuestra la crisis en la cual está sumergido dicho régimen.

Si tal fue el discurso del presidente egipcio, no hay que extraña las palabras que el ministro de justicia, Ahmed Al Zand, pronunció pocas horas después del atentado y en las que pedía a la justicia vengar la muerte del fiscal general. Cosa que tampoco demuestra respeto hacia las leyes y la justicia por no decir que esto constituye un verdadero escándalo tratándose de responsables de esta magnitud.

Los medios de comunicación, todos favorables al régimen del Cairo se hicieron con su parte en los discursos que llaman a la venganza , algunos incluso llegaron a pedir la inmediata ejecución de Mohamed Morsi y otros 999 “terroristas”.

La magnitud del crimen debería hacer replantear las cosas a los titulares del poder en El Cairo y leer los acontecimientos con la atención y madurez política necesaria. No obstante, si la actitud del Al sisi fue marcada por el deseo de venganza y las críticas hacia la justicia, sus leyes y sus procedimientos, poco se puede esperar de las declaraciones de los que estén jerárquicamente inferiores a él y ni qué esperar de las fuerzas de seguridad, los medios de comunicación y sus periodistas o la gente de a pie.

En su discurso Al sisi recurrió a los términos de justicia y leyes para deshacerse de los mismos, en un gesto que pone en tela de juicio a todo el sistema jurídico del Estado egipcio.

Cuando los sentimientos de venganza sustituyen a los valores de la justicia como hemos visto en las declaraciones de los responsables egipcios, estamos ante un problema estructural pero en Egipto nada pinta bien y menos el futuro.

Editorial del periódico Al Quds Al arabi del día 30/06/2015.

Traducción: Correo Madrid.

Share on Facebook