El importante papel de los arrepentidos de Daesh en Marruecos

Los arrepentidos de Daesh pueden ayudar a combatir el terrorismo

Said Jedidi, Rabat

“La propaganda es para la democracia lo que es la violencia para la dictadura”. La propaganda, sobre todo en un mundo mediatizado electrónicamente (digitalmente) puede ser peor que esto.

Los arrepentidos de Daesh pueden ayudar a combatir el terrorismo
Los arrepentidos de Daesh pueden ayudar a combatir el terrorismo

Hablamos de “Daesh”, de sus crímenes, de sus atrocidades de su oscuridad, pero rara vez hablamos se habla de su venenosa propaganda en un mundo que nada en la injusticia social, la precariedad, las disparidades, la exclusión y la intolerancia.

“Daesh” es la ilustración misma de la extrema violencia y del crimen. Sin embargo, no sería insensato afirmar que ha dejado de seducir a muchos aunque ello tiene su respuesta y obedece a una miopía en la política anti-terrorista (tanto en Marruecos como en muchos otros países), privilegiando siempre y en  toda circunstancia la opción securitaria o militar y descuidando la profilaxis y las prevenciones.

Esta misma semana (el viernes) una familia de Tetuán (del barrio de Jama’a al-Mezouak o Mezouaquistan como lo llama ‘Yamna o memoria intima’) se ha incorporado con todos sus miembros a las hordas terroristas en los territorios que controlan en las fronteras entre Turquía y Siria para sumarse a los 1350 marroquíes “daeshistas”.

¿Quién controla a quién? Toda una familia que sale de Tetuán, llega a Casablanca y toma un avión hacia ¡cómo no! Turquía  tierra de traspaso de todos los terroristas en ciernes y filtro para quien pueda ser “otra” cosa.

1350 marroquíes de los cuales 156 han logrado regresar al país después de “descubrir el espejismo de un Estado islámico que promete ‘Daesh’”.

¿Dónde están estos 156 arrepentidos? ¿Qué hacen los responsables para valorizar sus testimonios en tanto que testigos oculares del “espejismo” que denuncian? Los 156 “combatientes” que han regresado hubieran podido ser y pueden ser una de las soluciones claves en las estrategias securitarias anti-terroristas. Nadie mejor que ellos, ilustración viva y directa de la falacia terrorista, de la impostura de sus patrocinadores y de falsa ilusión (estafa) que presentan, para explicar a sus homólogos jóvenes y a todo el mundo las falsas promesas, los inútiles riesgos y los crímenes que los que iban a ser sus tutores cometen diariamente y las ejecuciones de quien quiera seguir los verdaderos preceptos del Islam.

Se fueron, vieron y regresaron… ¡y nada! El Estado sigue sin dirigirse a ellos para explicar a propios y extraños que ningún Estado del mundo menos islámico que el de Abi Bakr Al-Bagdadi, que nadie, absolutamente nadie (conforme a revelaciones en privado y caso Off the record de algunos arrepentidos) ha encontrado una “vida mejor” en los territorios que Daesh con trola en Siria o en Irak y ahora también en Libia, que en el llamado “Estado islámico” nadie vive, sino todos se limitan a existir cuando se lo permiten los bosnios, chechenos, kosovares o pakistaníes, que es el infierno.

156 “combatientes” arrepentidos que pueden y quizás son los únicos capaces de hacerlo, cambiar el curso de las incorporaciones de los marroquíes, especialmente del norte de Marruecos, que constituyen, dicho sea de paso, el 30% de los marroquíes con las organizaciones terroristas en Siria o en Irak.

Pero desgraciadamente el estado tiene otras ideas, otras concepciones, y otras prioridades. Mientras tanto sigue la hemorragia como lo demuestra la ida de una familia compuesta por el padre, la madre.

¿Qué buscan? Los 156 arrepentidos les puede responder, si se lo pide alguien que no ha sido, hasta ahora, el caso.