La dispersión de ETA y la petición del retorno

Manifestantes en el país vasco, Archivo

Fath El Hamzaoui, Vizcaya

La sensibilidad contra la violencia es infinitamente alta en España, y más aún cuando se trata de atentados terroristas que horrorizan a toda la sociedad. En el caso del terrorismo etarra  ha sido preocupación principal de los españoles durante décadas y un punto clave en la política del Estado en cuanto a la seguridad.

Manifestantes en el país vasco, Archivo
Manifestantes en el país vasco, Archivo

En los últimos años  la intensidad de los ataques ha ido disminuyendo hasta el cese que al parecer  es definitivo. Un logro de la democracia contra el horror terrorista. Quedan las huellas y los malos recuerdos,  y también diferentes opiniones sobre la gestión de política antiterrorista y la política penitenciaria.  En el  País Vasco existen manifestaciones continuas  contra la excepcionalidad de la política de alejamiento de los presos de sus  familiares, la llamada “política de dispersión carcelaria..  Existen concentraciones habituales  tanto en Vitoria. Bilbao o San Sebastián, centenares de familiares y también personas que apoyan las manifestaciones exigen el acercamiento de los presos etarras al País Vasco y muchos son los balcones que cuelgan pancartas de tela con “Euskal Preso eta Iheslariak  Etxera” (Presos vascos y exiliados a casa).

Correo Madrid ha hablado con dos personas vascas que ambas critican esta excepcionalidad de la política penitenciaria y también el miedo a dialogar sobre el asunto. Maitane (nombre ficticio), no quiere mostrar su nombre real y  tiene 46 años y es de Guernica, una ciudad conocida por el juramento del respeto del fuero de Vizcaya y por  aquél lunes negro 26 de abril del 37 con el bombardeo franquista.  Cree que la política penitenciaria  es  injusta, según esta vizcaína existen  presos que han cometido peores delitos y que no sufren esta injusticia, asegura que no tiene familiares presos pero que se siente indignada. Juan Ramón, 43 años, un ciudadano de Mondragón (Vizcaya)  un expreso por  un delito contra la salud pública,  antiguo empleado de una fábrica metalúrgica y ahora en paro, se siente español y vasco,  dice estar orgulloso de sus abuelos extremeños que lucharon contra la dictadura y emigraron al País Vasco para buscar una vida mejor. Añade que conoce algún caso de que alejaran al etarra hasta las Islas Canarias.  Bromea que se apellida Iglesias como el líder de Podemos y  mostró su apoyo al preguntarle por el debate que intentaban abrir los medios por sus declaraciones a un medio extranjero donde Pablo Iglesias habló de la política penitenciaria con los presos etarras, pues el diálogo y el debate  es fundamental para conocernos y entendernos mejor . Cuenta que no ha sido afectado afortunadamente y que no ha conocido etarras en la prisión, al igual que Maitane se siente indignado por el alejamiento de los presos vascos.  Asegura  que muchas familias han tenido accidentes en los trayectos  a las prisiones para ver a sus familiares y además de los costes que conlleva.

Ambos están contra el terrorismo y coinciden en que la sociedad civil vasca también, se  quejan de la confusión que se transmite en los medios  de que en el País Vasco se apoya a etarras cuando se manifiesta contra la política de alejamiento de presos en particular por el dolor que sufren sus familiares inocentes.  Aseguran que no es su única  causa por la que luchar, sino que al igual que el resto de los ciudadanos españoles sufren la crisis y el empobrecimiento y son conscientes de ello.