Confianza en la Institución electoral para la región América Latina

Ana María Venegas*

Tras los comicios electorales transcurridos en pasado 20 de Diciembre en España, dentro de los cuales se puede destacar con un 73,20% en este 2015, cuatro puntos por encima en relación a la llamada a las urnas de las anteriores elecciones del 2011. El nivel de abstención en estas elecciones fue de un 26,80% frente a un 31.06% en el 2011. Con dichos datos queda expuesto el elevado grado de confianza depositado por los españoles ante unas elecciones generales. Mediante estos datos, podemos llegar a la concusión que los ciudadanos han adquirido en estos últimos años una mayor conciencia política e implicación social con las realidades que les ha tocado vivir en los últimos tiempos, denotando una mayor participación en estas elecciones y depositando su plena confianza de cambio en las urnas mediante sus votaciones.

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Grado de confianza en la institución electoral en América Latina

Con este breve estudio de caso de la confianza electoral por parte de los españoles en relación a dicha institución, vamos a comenzar a analizar el caso de latino-americano.

Basándonos en los datos ofrecidos en el los últimos informes emitidos por Latinobarómetro desde el año 2006 hasta 2015, vamos a poder vislumbrar la evolución del grado de confianza para la región de Latino América.

 

 

 

El promedio de confianza electoral para la región de Latino América, es del 51% para el año 2006, 40% en el 2007, con una caída de diez puntos, recuperándose posteriormente hasta alcanzar el 43%, pero sin llegar al 51% del 2006. Ya para este último año del 2015, los datos se sitúan en un 44%. Siendo la mayor cifra de confianza electoral después del 2006.

 

Los países con unos mayores grados de confianza son Uruguay con un 73, Colombia con un 62, Costa rica con un 56 y los que menor grado de confianza tienen son Honduras con un 22%, El Salvador con un 28% y Venezuela con un 31%.

 

Otro dato de gran relevancia emitido en este último informe del 2015 es que los jóvenes de edades (18-25)  confiaban en un 47% en la institución electoral y con un mayor nivel de estudios. En el 2006, eran los más adultos con edades de 55 años en adelante los que confiaban con un 55% y también con el mayor grado de estudios. Por lo que podemos sacar la conclusión de que las generaciones venideras en Latino América, tienen un mayor grado de confianza depositada en sus instituciones electorales y que cuanto mayor es el grado de estudios, mayor implicación y concienciación se tiene a la hora de valorar positivamente a dicha Institución.

*Ana María Venegas es politóloga.

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