Jeune Afrique «El movimiento Justicia y Espiritualidad sigue rechazando la participación política»

Fathallah Arslane es el actual portavoz del movimiento/J.A

Correo Madrid

Cuando falleció Abdeslam Yassine, hace hoy justo tres años, Marruecos había atravesado la etapa más crítica del reinado de Mohamed VI. Un 13 de diciembre del 2012 miles de seguidores del movimiento Justicia y Espiritualidad (Al Adl Wal Ihssane)  despedían a su líder en un funeral donde Rabat decidió ignorar y no mandar ninguna figura pública, excepto el dispositivo se seguridad para controlar la multitud de seguidores que se despedían de su carismático líder.

Fathallah Arslane es el actual portavoz del movimiento/J.A
Fathallah Arslane es el actual portavoz del movimiento/J.A

El Sheikh Yassine se fue sin que se produzca un gran cambio en la relación de su movimiento con las autoridades, la primavera árabe que trajo muchas esperanzas para el cambio, llevó al poder al Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD) bajo el liderazgo del actual presidente del gobierno marroquí Abdelilah Benkirane pero no hizo nada a favor de un acercamiento real con la monarquía marroquí y los nuevos líderes de Justicia y Espiritualidad.

Los amigos de Benkirane fueron menos exigentes y comenzaron su andadura en la política institucional marroquí de la mano de Abdelkrim Al Khatib,  líder nacionalista forjado en los años de la independencia que los conservadores del PJD consideran como padrino y valedor ante el Estado, ante Hasan II. Éste quiso  en los últimos años de su reinado absorber las demandas de la oposición y asimilar lo asimilable para garantizar una tranquila y fácil transición de poder, la enfermedad del difunto Rey era un secreto a voces.

Hasan II consiguió reconciliarse con la izquierda socialista y Abdelrrahman Yousufi pilotó la transición, mientras tanto el PJD estrenaba sus primeros parlamentarios, mientras tanto los seguidores de Abdeslam Yassine seguían sin bajar el techo de sus demandas políticas y prefirieron quedarse en la oposición extra parlamentaria.

En el funeral de Abdeslam Yassine, Manar Slimi, un profesor de ciencia política en la Universidad Mohamed V de Rabat afirmaba en unas declaraciones a Reuters que la BBC recogía en uno de sus reportajes que la ausencia de las autoridades y las figuras públicas es un mensaje político muy claro, no habrá apertura ni acercamiento entre el movimiento y el Estado.

Tres años después de las palabras de Slimi, el movimiento del Sheikh Yassine sigue inflexible en sus posiciones hacia la monarquía y la participación política, además de atribuirse el papel de la principal fuerza de movilización en la calle, según afirma esta vez Jeune Afrique en un reportaje sobre el tercer aniversario de la muerte del líder de Justicia y Caridad.

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