Años marianos

Rosa Ruiz Esteban*


 

Parecía un santo iluminado, promotor de eventos de medio pelo que, intoxicado por el triunfo, sufría de alucinaciones. Y, en esa embriaguez del poder, como si estuviera fumao, se proclamó canta-autor, aunque con escaso y repetido repertorio, dado que la música nunca fue su arte. Aun así se atrevió con ella, poniendo de moda, entre los suyos, el rotulillo de “Zapatero Remendón”, que a modo de insulto y clave política, lo cantaba a voz en grito como si estuviera en el bingo anunciando “la línea”, reservando el premio gordo para él y otros muchos.

Aprovechando la faceta de cantante, no se cohibió en difundir pasteleos amorosos, dirigidos a su prelado Mariano, el cual de buen agrado los recibía y devolvía generosamente, ya que lo de ellos era un amor “Popular”, Te amo Mariano y de regreso se escuchaba un profundo retumbar, contigo de aquí a Roma…

Aquello había comenzado a tomar tintes terapéuticos y hasta hubo quien definió tal amor in crescendo, como la terapia pepera, aunque al sonar un poco vulgar giraron el nombre, hasta encontrar la definición más apropiada y mejor sonante, porque la finura debía prevalecer ante todo. Y así llegaron a la nominación de PP-terapia, consistente en el más refinado y burlesco engaño.

Nadie sabe, si la PP-terapia incluía lecciones de todo tipo: sesiones cinematográficas, religiosas, musicales…, bueno estas sí, son evidentes. Pero, ¿y las otras? Dadas las similitudes con ciertos elementos apostaría que sí, puesto que todo señalaba a haber entrado en los años “Marianos”, festividad Pillurgica (de pillaje) de la Santa Familia Pepera, que dejaban las necesidades del pueblo en manos de la Santísima Virgen, ya que a ellos les faltaban cabezas y dedos para robar todo lo que deseaban. Pero tenían la desfachatez de insultar al pueblo con ese canto de Zapatero Remendón, dirigido a otro político, olvidando que el oficio de ZAPATERO es más limpio, más humilde y trabajoso que lo que ellos hacían.  Y, como no quiero desaprovechar la ocasión para participar, de algún modo más digno, en esos claustros culturales…, haré una pequeña corrección en el estribillo de la canción PPopular, la cual tal vez quiso decir, Zapatero Rondón (entrar a algún sitio intrépidamente y sin reparos ni tener licencia para ello).

El cine se quedó corto, con la película “Año Mariano”, la ficción nunca podrá superar la realidad, que para muestra no sólo nos deja un botón, sino una botonera entera y hasta la fábrica de los botones.

No queremos más simulaciones de ningún tipo, ni musicales, cinematográficas, religiosas, sanadoras, etc…, vale ya de graciosos, graciosísimos y graciosillos de tres al cuarto que desmerecen al pueblo español, un pueblo burlado de norte a sur y de costa a costa, pasando por la meseta. La PP-terapia, que la dejen para aplicársela en los habitáculos ferrosos del penal correspondiente, previa devolución de lo robado.

*Rosa Ruiz Esteban es escritora

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