El ojo del universo

Rosa Ruiz Esteban*


 

El ojo del Universo, siempre tiene clavada la pupila en la alienígena capitular, para juzgar y condenar dependiendo de cómo le convenga. Y allá donde pone el ojo coloca balas.

Pero hace poco, termina de tener un golpe en el iris, que ha fragilizado, un poco, la anatomía del epitelio.

Diversas noticias han ido apareciendo y desvelando datos insospechados:

Un ex marine de EEUU confesaba el apoyo que supuso la guerra de Irak, para la creación del EI. El odio de la guerra, las inmoralidades cometidas  y el peso del dominio, entre otras cosas, han sido la base para la formación de ese ejército terrorista, que vivió los horrores  del ojo acusador.

Hasta aquí nadie se había atrevido a cruzar el umbral de las osadías. Tan solo unos pocos habían utilizado técnicas reiterantes, como elemento convincente o provocador del pensamiento. Ya que, el ojo del Universo iba dilatando su diafragma para acaparar el grueso tejido humano, taimando y devorándoles los sesos.

Hablar de realidades, es sinónimo de rebeldía y de caminar contracorriente en una línea sin marcar. Pero ha habido alguna que otra voz, no sincronizadas, que abiertamente han confesado la realidad de unos hechos, vividos o analizados históricamente in situ.

Quemando más pestañas a ese ojo avizor, el escritor Nil Nikandrov desveló la operación clandestina, que EE UU ha mantenido contra Evo Morales secretamente (“Operación Rey desnudo”). Un plan diseñado para derrocar al mandatario boliviano, cuyas funciones parecen molestar al ojo más grande del mundo, que bajo una aparente lucha antidroga, le sometió a una vigilancia exhaustiva, con el fin de involucrarle en redes de narcotráfico.

Allí donde quiera que haya crecimiento económico, sea del modo que fuere, la DEA está presente, con la intención de controlar lo que ellos mismos consumen. Eso es lo que nos ha venido a decir la noticia redactada en el periódico “Huffington Post”, donde se reseña la importancia e intensificación de las propagandas sucias usadas por la inteligencia norteamericana, cuyos propósitos es conseguir la desestabilización social y económica de todo aquello que pueda hacerle sombra. Dado que desde el desequilibrio es más fácil espantar y dominar.

Siguiendo la línea de esa pupila anisocorica de grises y oscuros, recientemente se reveló una serie de correos electrónicos del año 2011, los cuales dejaban al descubierto los  verdaderos motivos por los que se produjo la intervención internacional en Libia, durante las protestas contra Muamma Gaddafi.

Ciertos correos (Foreing Policy Journal) han desenmascarado intereses conjuntos, de Francia (Nicolás Sarkozy)  y EE UU (Clinton), que tras la caída de Gaddafi pretendían obtener petróleo, plata, oro, reafirmar el poder militar francés, que evitaría la independencia económica en el norte del continente africano.

Dadas todas estas informaciones, me pregunto: ¿Qué podemos creer de lo que nos cuentan? Lo que hoy consideramos veraz, tal vez mañana nos enteremos que era un entramado digno de película de terror, para pisarnos las cabezas.

 

  *Rosa Ruiz Esteban es escritora

 

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