El Reto del “Hambre Cero” y su evolución  según FAO

Ana Maria Venegas*

La FAO (Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), ha emitido un informe con datos reveladores acerca del hambre y la malnutrición en el mundo.

Cada año en el mundo son desperdiciados más de 1.300 millones de toneladas de alimentos en algunos países y en otros se ha podido llegar a la conclusión de que aproximadamente se desperdicia hasta un 35% de los alimentos disponibles.

Con la adopción de la Agenda 2030, cuyo objetivo fundamental es el “Hambre Cero”, se han visto inmersos en querer llevar a cabo el cumplimiento de medidas que favorezcan el desarrollo sostenible del planeta.

erradicar el hambre es el objetivo

Para poder cumplir con dicho objetivo y fomentar las medidas adecuadas, así como un cumplimiento efectivo de las mismas, es fundamental analizar los siguientes puntos: cuales son los sistemas alimentarios de cada región, la capacidad agrícola, el desarrollo rural de las mismas, necesidades de inversión de las zonas menos favorecidas y un análisis minucioso de la gestión de los recursos naturales para un sistema de desarrollo sostenible viable.

Los estudios de FAO, afirman que el 75% de la población que vive sumergida en la pobreza y que además padecen la inseguridad alimentaria, son aquellos que dependen de la agricultura y de los recursos naturales para subsistir. Es por este motivo que se debe dar ayuda, asistencia y seguridad a las familias campesinas, ya que son quienes producen el 80% de los alimentos a nivel mundial.

Otros datos a considerar son que aproximadamente 800 millones de personas padecen hambre en la actualidad, casi 1 de cada 9 individuos del planeta. Con respecto al año 2013  y la meta marcada para alcanzar en el 2015, era reducir el porcentaje de hambre crónica en el mundo. Dicho objetivo, ha sido alcanzado como parte de “Los Objetivos de Desarrollo del Milenio”, pues 73 de 129 países lo alcanzó. De estas 73 naciones, 29 de ellas consiguieron reducir hasta la mitad la población que padecía hambre.

Las previsiones según FAO para el año 2030 son de aumentar la producción mundial de alimentos en un 60%, acorde a lo que se espera que crezca la población mundial para dicha fecha.

Finalmente se considera que es oportuno i8nvertir 267.000 millones de dólares adicionales cada año para acabar con la pobreza en el mundo, invirtiendo en áreas rurales, urbanas y sectores sociales. Los costos de carácter económico totales serian de 2,6 billones de dólares al año, incluyendo las partidas 700.000 millones en áreas ambientales y 900.000 millones en áreas sociales.

Por lo tanto es sumamente importante el compromiso mundial para acabar con las diferencias regionales, fomentar una mayor paridad económica, inserción laboral y formación de aquellos sectores mas desfavorecidos para poder integrarse en la vida laboral, implementando procesos más efectivos y prácticos en la producción de alimentos en el 2030.

Ana María Venegas es politóloga

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