La Declaración de Marrakech: Un hito en los derechos humanos

Suzanne Al samoudi/Hamid Bellahcene


 

Este año se celebran los 1400 años de la Carta de Medina, un documento de naturaleza constitucional en base al cual los medinenses (habitantes de la ciudad-estado de medina) organizaban su vida social y políticamente. Dicha Carta recogía la esencia de la sociedad de Medina y reflejaba su pluralidad real, algo inédito en esa época. No se trata de un documento cualquiera sino que estamos ante acontecimiento que sentó las bases para la pluralidad que ha caracterizado la sociedad islámica a lo largo de la historia. No es de extrañar que en aquellos lugares donde los musulmanes formaban una mayoría social la convivencia y el respeto hacia otras confesiones sea algo intrínsecamente legado al estilo de vida de la sociedad islámica. El Profeta Muhammad (La paz y bendiciones sean con él) fue clave en diseño y la inspiración de dicho documento que todos los medinenses asumieron, judíos, musulmanes y cristianos pudieron convivir en base a la Carta de medina y los principios  y valores que recogen, tanto El Noble Corán como los dichos y hechos del Mensajero de Dios y posteriormente recogidos por la jurisprudencia islámica.

Aunque a lo largo de la historia hubo problemas, desafíos y conflictos que enturbiaron la convivencia, hecho por otro lado muy ligado a todas las sociedades humanas, es innegable la aportación de la cultura y el legado islámico a la convivencia, tolerancia, coexistencia y entendimiento entre la gente.

La garantía de  la libertad religiosa y de culto es otro principio que los musulmanes siempre han respetado, la protección de los temples de otras confesiones, a menudo ha recaído sobre las autoridades que ostentan el poder. Este hecho se ve y se refleja hasta el día de hoy en numerosos países árabes e islámicos y no es de extrañar que en las ciudades como Tánger, Casablanca o Tetuán por citar el ejemplo de Marruecos donde en estas ciudades las iglesias cristianas son parte del paisaje urbanístico de las urbes marroquíes. No se recuerda que en Marruecos haya habido ni una manifestación contra estos templos, cosa que no sucede en Europa con los centros de culto islámicos.

Por ello La declaración de Marrakech es todo un hito, más de 300 intelectuales y eruditos musulmanes de más de 120 países, junto con representantes de las organizaciones islámicas y líderes internacionales, se han reunido estos días para reafirmar los principios de la Carta de los Medina en una importante conferencia.

La reunión que se ha llevado a cabo entre el 15 al 27 de enero, bajo el beneplácito del Rey Mohammed VI, verdadero valedor de la defensa de la libertad religiosa en Marruecos y en colaboración con el Ministerio de Asuntos Islámicos y el Foro para la Promoción de la paz en la sociedad musulmana de los Emiratos Árabes Unidos. El encuentro ha concluido con la firma del manifiesto en donde se pide lo siguiente:

“La libertad de circulación, derechos de propiedad, la solidaridad y la defensa mutua, así como los principios de la justicia y la igualdad ante la ley, tal y como dice la Carta de Medina.

Reflexionando sobre las diversas crisis que enfrenta la humanidad se subraya la necesidad urgente e inevitable de la cooperación entre los grupos religiosos. Afirmamos, por tanto, que esta cooperación debe basarse en una “palabra común”, y que esta cooperación va más allá de la tolerancia y el respeto mutuo con el fin de garantizar la plena protección de los derechos y libertades de todos los grupos religiosos, en una óptica civil que huya de la coacción, la culpa y la arrogancia”.

Invitan tanto a representantes religiosos, como académicos, intelectuales, instituciones educativas, autoridades, a luchar, según el ámbito correspondiente, contra los discursos que promueven el odio, el terrorismo y la guerra y desarrollar una jurisprudencia basada en el concepto de “ciudadanía”, que sea incluyente a los diferentes grupos.

Además finalizan rotundamente con la siguiente frase: “Afirmamos que es inconcebible utilizar la religión para atacar los derechos de las minorías religiosas en los países musulmanes”.

Puedes seguir a Suzanne en twitter: @suzannezaura

y a Hamid: @Hamidbellahcene

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