Locura mundial

EE.UU y China son dos de las mayores potencias en el mundo

Rosa Ruiz Esteban* 

El mundo está loco, desde hace mucho tiempo viene sufriendo un tipo de locura agresiva y monetaria que le lleva a  concluir sus actuaciones de muy malas maneras, haciendo lo contrario a lo pregonado.

Las instituciones y gobiernos más importantes del planeta proclaman la paz, en tanto provocan guerras por intereses económicos, avasallando territorios en paz, para apropiarse indebidamente de lo que no les pertenece, matando a diestro y a siniestro con la justificación y acusación momentánea, que convenga para las actuaciones concretas.

Y siguiendo en esa ambigua dinámica, levantan instituciones, con supuesto ánimo de consensos pacifistas que únicamente llevan el nombre, dado que sus entresijos encierran más de lo mismo, intereses económicos y ningún fin de abolición total ni parcial de las guerrillas o desarmes.

De una parte hablan y hablan, porque predicar no es dar trigo, como diría mi abuela. Y de la otra no paran de fabricar armas y bombas de diversos materiales que acaben con la humanidad.

Hace poco Corea del Norte hacia un ensayo con un nuevo tipo de bomba de hidrógeno, poniendo de manifiesto las diferencias entre las bombas nucleares y estas otras recientemente probadas. Todo el mundo comenzó a preguntarse por los efectos y diferencias de estos dos monstruos. Pero nadie consideró que el dinero empleado en tal invento podía erradicar el hambre, el paro mundial o emplear esos fondos para la investigación de enfermedades que hoy siguen considerándose incurables por falta de presupuestos para las investigaciones.

EE.UU y China son dos de las mayores potencias en el mundo
EE.UU y China son dos de las mayores potencias en el mundo

De otra parte está la justicia, que si habíamos creído que había variado algo con respecto al año 1600 (por ejemplo) estamos muy equivocados.  Muy por el contrario hemos retrocedido unos cuantos siglos más, para seguir siendo tan injusta como fue siempre, con la variante de que nos hacen creer que estamos ante una sociedad equidistante, cuyas partes son medidas de igual modo. Pero no es así. El descaro prominencia  lo evidente, para burlarse, una vez más, de una población cansada de esperar su oportunidad, en tanto otros roban descaradamente y campean a sus anchas de acá para allá, como perros sin cencerros, sin que les pongan trabas.

Creo, que el significado de las palabras no se conocen, y lo que entienden por paz, es hacer guerra social, bombardear monederos, contratos laborales, despidos improcedentes e incoherentes… (Como armamento de a pie, pacifista), porque las guerras se pueden hacer desde el silencio de las armas, pero con la matanza paulatina de la humanidad.

Creo, que lo que entienden por justicia, es la ley del embudo, lo ancho para los de siempre, lo estrecho para los mismos también. Nunca la justicia fue tan palpablemente injusta y cruel: buena vida para los sinvergüenzas desarmados, chorizos y corruptos. Y penurias y más de lo mismo para los honestos trabajadores.

*Rosa Ruiz Esteban es escritora

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