Irán ayudó a Estados Unidos en la invasión de Irak

Hamid Bellahcene


 

Aunque muchos se sorprenderían del titular de este artículo, las aventuras militares de los Estados Unidos de América en Oriente medio contaron con un aliado insólito. A juzgar por los discursos oficiales de ambas partes, nadie hubiera sospechado que Teherán y Washington trabajaron  codo con codo y en numerosas  reuniones secretas sobre el futuro de Oriente Medio. Zalmay Khalilzad, ex embajador de Washington en el  Kabul y posteriormente en Bagdad tiene previsto publicar sus memorias en las cuales Irak y Afganistán aparecen con mucha frecuencia.  Dos países invadidos por Washington, el primero para poner  fin al régimen de los talibanes  y el segundo porque, el régimen de Saddam Houssein  tenía armas de destrucción masiva y sus lazos con Al Qaeda eran más que evidentes, según los múltiples informes que Bush tenía en sus manos. Como resultado, la invasión de Irak acabó con la vida de cientos de miles de personas inocentes, un Estado desmantelado, además de generar muchos terroristas armados hasta los dientes y sembrar el odio y la violencia en Oriente Medio.

Muchos años después se ha demostrado que Irak no tenía un programa de desarrollo de armas nucleares y mucho menos tenía que ver con la organización terrorista Al Qaeda. El terrorismo fue la excusa por la que un país fue invadido violando la legalidad internacional, pero también fue una consecuencia de dicha invasión. Los ayatolas, además de contar con un programa nuclear con fines militares,  fueron cómplices, colaboradores y activos partícipes de dicha invasión. Y  a pesar de mantener un discurso nacionalista contra lo que los clérigos iraníes llaman el gran satán o la dialéctica que caracterizó a los neocons hacia Irán a raíz de su programa nuclear y su financiación del terrorismo y las milicias armadas, lo que sucedía en Ginebra era bien distinto. Zalmay Khalilzad, que además de armar a las múltiples organizaciones para luchar contra los soviéticos en Afganistán,  desarrolló su carrera diplomática y profesional a la sombre de la industria del petróleo y las armas. Este señor afirma en sus memorias que antes de la invasión de Irak, la administración Bush mantuvo secretas reuniones con los iraníes en Ginebra, “queríamos contar con el compromiso de los iraníes para que no llevarían ningún acto de hostilidad en caso de cruzar su espacio aéreo”·

La invasión de Irak fue el mejor regalo de los americanos a los ayatolas

Por la parte americana, los necons no han tenido reparo en sentarse con sus “enemigos acérrimos” para llevar a cabo la invasión de un Estado soberano. Mientras en el caso iraní, los que encabezaron las conversaciones secretas con “el gran satán” fueron los responsables de las negociaciones del Dossier nuclear, ni más ni menos.

Mohamad Yavad Zarif ¿les suena de algo?

El actual jefe de la diplomacia iraní en el año 2003 representaba a su país ante La Organización de Naciones Unidas encabezó las conversaciones secretas con los americanos para invadir Irak. Además, fue el máximo responsable de las negociaciones que tuvieron lugar entre su país y el grupo de 5+1 sobre el programa nuclear. Lo desvelado por   Zalmay Khalilzad, deja en evidencia la hipocresía que ha caracterizado la política exterior norteamericana en Oriente Medio y da la razón a los tradicionales aliados de Washington que acusaban a Obama de llegar a un acuerdo con los iraníes sobre el reordenamiento geopolítico de la zona, algo que va en detrimento de los intereses de la mayoría de las naciones de Oriente Medio.

puedes seguir a Hamid en twitter: @Hamidbellahcene

Fuente: Córdoba Internacional

[news_list show_more=»on»]

Share on Facebook