La larga lucha de los profesores marroquíes para ser reconocidos como tal

Lina Tazi


 

El pasado lunes 14 de marzo, decenas de profesores y profesoras en prácticas de la Escuela de Formación Docente de Marruecos en la ciudad de Kenitra fueron reprimidos por las fuerzas de seguridad del estado durante la manifestación que estaban llevando a cabo. Las manifestaciones tuvieron como motivo las nuevas reformas llevadas acabo por el ministerio educación. No es la primera vez que estos manifestantes son atacados por las furzas del orden, y no sólo en la ciudad de Kenitra  sino en todo el país provocando graves daños en los manifestantes. Esto se debe a dos decretos impulsados por el Ministro de Educación Rashid Al-Mukhtar en este verano pasado. Por un lado tenemos el decreto 2/15/589 que dictamina la reducción de la beca más de un 50% pasando de ser 2450dh a 1200dh, cabe destacar que durante este curso no han percibido nada. Y por otro lado está el decreto 2/15/588 que obstaculiza el acceso directo al puesto de profesor en la enseñanza pública. Según el nuevo decreto, tras las prácticas deben hacer nuevamente un examen selectivo para acceder a la vacante quedando así una gran parte de los profesores en prácticas en la calle, abandonados a su suerte, tras años de estudio con la única posibilidad de solicitar una vacante en la escuela privada.

profesores
Pancartas de profesores manifestantes Por la derecha: No soy terrorista, soy profesor marroquí. Izquierda: Solo pido mis derechos

Hasta el curso pasado, esto no era así. Se hacía una preselección de candidatos para el profesorado en la que se pasaba una prueba escrita y oral. Pasadas las pruebas se procedía a hacer las prácticas durante un año que tras haber finalizado automáticamente se incorporaban a la enseñanza pública.

Esto es lo que piden los miles de afectados y por lo que han decidido tomar las calles. Esta situación lleva más de 4 meses y hasta el momento no se ha llegado a ninguna solución. Lo que comenzó siendo una simple y pequeña manifestación en la ciudad cosmopolitana de Tánger, hoy se ha convertido en una huelga general en todas las ciudades e incluso marchas generales en la ciudad de Rabat o Casablanca de profesores en prácticas en todo el país. La cifra de afectados asciende a 10.000 profesores y profesoras en prácticas.

Los exámenes correspondientes al curso 2015/16 se hicieron en septiembre, una fecha inhabitual, los cuales aprobaron 10.000 universitarios en todo el país. A partir de ese momento, según la ley, dejaron de ser universitarios y pasaron a ser denominados profesores ya que esa es su profesión. Otra de las causas que llevó a los afectados a salir a las calles de Tánger y de todo el país ya que el nuevo decreto no les considera como profesores.

Esto, ha provocado a las fuerzas del estado que desde el pasado mes de diciembre no dudan en atacar a los protestantes hiriéndoles incluso de forma grave por el simple hecho de revindicar sus derechos, como hicieron el pasado 25 de febrero. También cabe recordar el 7 de enero, conocido por los jóvenes por “El jueves negro”, en la ciudad de Agadir, el ataque más sangriento hasta el momento ya que fueron centenares los heridos.

La única voz de los profesores y las profesoras en prácticas es la Comisión Nacional de Profesores en Prácticas de Marruecos que formaron ellos mismos a raíz de la huelga en octubre. Compuesta por representantes de todos los centros de formación del país vecino. A través de ésta, se llevan a cabo todos los movimientos. Es la única esperanza de los jóvenes afectados que cada vez se ven en una situación más precaria por la falta de medios pero a la vez más cerca de su objetivo.

Actualmente, se están haciendo concentraciones diarias en todas las ciudades frente a sus respectivos centros de profesores en prácticas, e incluso acampadas. Además, el próximo 20 de marzo tienen programada una marcha nacional en la ciudad de Casablanca, donde se reunirán todos los profesores en prácticas del país.

Finalmente, recalcar que los manifestantes no son jóvenes antisistema, sino jóvenes con ansias de enseñar lo aprendido y con una gran vocación que sólo piden sus derechos, ser profesores en la escuela pública.

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