El coche autónomo: luces y sombras

Sarah Soulami Correa

Si los coches eléctricos parecen ser el futuro más próximo, el coche autónomo se presenta como una alternativa más lejana. ¿Qué esperamos de este?

Los coches eléctricos están siendo los protagonistas del momento, tal y como se demostró en el Salón de París, una cita importante para el mundo de automóvil. Si estos no son todavía una alternativa práctica para todos, el coche autónomo parece estar todavía lejano en el tiempo.

Del coche autónomo se espera que sea capaz de detectar el entorno y conducir atendiendo a la información recibida.

El sueño de un vehículo que se conduce sólo no es nuevo, sin embargo, en nuestra historia reciente, encontramos que los primeros en ponerlo en marcha fue Audi en 2014 en el Circuito de Alemania. Hoy son varias las compañías que están intentando introducir en el mercado su gama de autónomos; desde el gigante Google, hasta Apple. Este último parece haber renunciado a su prototipo conocido como Titán, al menos por el momento.

Ninguno se quiere quedar atrás en esta carrera, la compañía Uber ya ha realizado pruebas en la calle con este tipo de vehículo. La implantación de este supondría una auténtica revolución en la conducción tal y como la entendemos hoy día.

Siniestralidad y seguridad vial

Si un gran porcentaje de accidentes son originados por factores humanos, se podría decir que el coche autónomo (una vez optimizado tecnológicamente) podría bajar la tasa de siniestralidad.

Por el momento no son todo luces en cuanto al coche autónomo se refiere, pues ya ha habido accidentes mortales en pruebas de estos vehículos. Tal es el caso del modelo Tesla S, que en 2015  chocó contra un camión mientras circulaba con el piloto automático encendido. Tesla declaró: «Ni el piloto automático ni el conductor detectaron el lado blanco del tractor-remolque en un cielo muy brillante y no se activaron los frenos».

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