Llega el primer tren de China a Londres

China ha puesto a funcionar desde el 1 de enero un tren de carga que transportará pequeñas mercancías hasta el Reino Unido, aseguró la agencia de noticias Xinhua.

Operado por la Corporación de Ferrocarriles de China, el tren partirá desde la estación de Yiwu, en la provincia oriental de Zhejiang, para recorrer durante 18 días los más de 12.000 kilómetros que lo llevarán hasta Londres.

Antes de su destino final, el tren chino de carga deberá pasar por Kazajistán, Rusia, Bielorrusia, Polonia, Alemania, Bélgica y Francia.

La idea es ahorra costes y tiempo. Costes porque el transporte de mercancías por vía aérea sigue siendo muy caro aunque sea la forma más rápida, mientras el transporte marítimo ahorra costes y tiempo de entrega.

Cabe destacar que este megaproyecto por el que ha apostado fuertemente Chin, es un alivio a las Islas británicas después de la decisión de los ingleses de salir de la Unión Europea en un referéndum popular.

Egipto puede verse afectada por este proyecto puesto que el transporte de mercancías puede cambiar de rumbo y evitar así el paso por el canal de Suez.

La ciudad de Yiwu es considerada ‘el mercado más grande del mundo’ y cuenta con un potencial que radica en la fabricación de pequeñas mercancías, las cuales integrarán la mayor parte de la carga del tren. Estas incluyen artículos para el hogar, prendas de vestir, telas, bolsas y maletas.

La ruta China-Reino Unido forma parte de un megaproyecto bautizado como ‘Un cinturón, una ruta’ (OBOR, por sus siglas en inglés) y que desde el año 2013 impulsa el Gobierno de china «e involucra a países de tres continentes: Asia, África y Europa», detalla un texto de la BBC.

Dos años atrás, el proyecto OBOR inauguraba «la ruta ferroviaria más larga del mundo», al conectar a Yiwu con Madrid, en España.

Desde el punto de vista comercial, los trenes de carga, agrega la nota, «ofrecen a los exportadores una opción intermedia entre la carga marítima, más barata pero más lenta, y un flete aéreo, rápido pero mucho más caro».

Con OBOR, China se propone adaptar la milenaria Ruta de la Seda, que en el siglo I antes de nuestra era les permitió establecer vías comerciales para exportar sus telas.

Ahora, valiéndose de tecnologías actuales, avanza en el establecimiento de una red de líneas ferroviarias, puertos y autopistas.

Share on Facebook