Turquía apuesta por su industria militar y lanza el primer misil balístico de fabricación propia

Las tensiones que está atravesando la región de Oriente Medio y los conflictos que rodean a Turquía están haciendo que el país apueste por la industria militar para defenderse ante posibles amenazas.

La semana pasado tuvo lugar en la ciudad de Estambul la feria internacional de la industria de la defensa, un evento celebrado entre 9 y el 12 de mayo y en el que estuvieron presentes más 53 países y 800 compañías del sector.

El jueves 11 de mayo y paralelamente a la celebración de la feria, el ministro de defensa de Turquía anunció el lanzamiento de su primer misil balístico de fabricación nacional. El misil Bora, o “tormenta”, fue probado cerca de la región costera del Mar Negro de Sinop, según afirma la prensa turca.

“Nuestro misil Bora, con un alcance  de 280 kilómetros, fue probado en Sinop y alcanzará su objetivo en el Mar Negro con precisión”, aseguraba el ministro de defensa.

El misil Bora fue desarrollado por el fabricante local de sistemas de armas Roketsan. Tiene una carga útil de 450kg y tiene una precisión de un perímetro  de 50m, según el fabricante.

En los últimos años Turquía ha estado siguiendo un plan a largo plazo de fabricación de sistemas de armas, ya que sus aliados tradicionales de la OTAN se niegan a permitir la transferencia de tecnología en los acuerdos de venta con Ankara.

Los funcionarios de Ankara han sido ambiciosos en los últimos años y han querido por la industria propia, máxime en un entorno donde las amenazas no dejaron de multiplicarse.

Ejemplo de ello es el caso de Irán que  ha desarrollado su propio proyecto de misiles balísticos desde su guerra con Iraq  1980-1988. Israel y Arabia Saudita también poseen misiles balísticos en sus arsenales.

Los intentos de Turquía de adquirir sistemas de armas de países no pertenecientes a la OTAN, como China y Rusia, que lo seducen con precios más bajos y la promesa de transferencia de tecnología, han creado fricciones entre Ankara y sus aliados de la OTAN.

Recientemente, responsables turcos  aseguraron que estaban en conversaciones muy avanzadas para adquirir el sistema de defensa avanzado de misiles  S-400 de fabricación rusa.

Turquía y Rusia firmaron un acuerdo de cooperación técnico-militar después del colapso de la Unión Soviética, que incluyó la posibilidad de ventas de armas. Además Rusia participó por primera vez en un concurso militar turco para helicópteros de ataque en el año 1995. Hasta la fecha, Turquía sólo ha comprado armas menores como las granadas propulsadas por cohetes desde Rusia y ha seguido comprando sus armas a sus socios europeos y americanos.

 

Los sucesivos intentos de Ankara de hacerse con armas rusas o chinas más avanzadas siempre chocaron con la frontal oposición de los miembros de la OTAN, éstos tampoco permiten la transferencia de tecnología a sus socios turcos, lo que ha dejado pocas opciones en manos de Turquía.

 

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