Formando Imames

Mounir Benjelloun Andaloussi Azhari*


¿Qué es formar un imam (imán) ejemplar líder en la sociedad?, La respuesta a esta pregunta la desarrollamos a base de una modesta experiencia en la gestión de los asuntos de los musulmanes en el Estado Español.

Liderazgo

El término Imam significa el que lidera o dirige, en este caso, el que dirige el  rezo y orienta a una comunidad musulmana. A los efectos legales, el artículo 3 de los acuerdos de 1992, lo define como la persona dedicada “a la dirección de la oración, formación asistencia religiosa islámica y acrediten el cumplimiento de estos requisitos mediante certificación expedida por la propia Comunidad a que pertenezcan”.

La definición implica que el imán ha de poseer una formación y unas aptitudes necesarias para poder liderar y dirigir, como los conocimientos de las ciencias religiosas, de la  realidad social, cultural y política, las artes del diálogo y la pedagogía; y ser, además, acreditado por la Comunidad miembro de la CIE.

La realidad

Basándonos en lo anterior, es difícil hablar de imanes en España, pues la mayoría no posee esas aptitudes ni esos conocimientos fundamentales para poder orientar y dirigir a sus comunidades, ni tampoco están acreditados ni reconocidos, por lo que podemos hablar más de personas que ostentan el cargo de imames, pero no imames propiamente dicho. Conscientes de la importancia del imán para el desarrollo de las comunidades musulmanas en nuestra sociedad y de la necesidad de adaptar la visión y el discurso islámicos, hemos iniciado cursos de formación dirigidos a este colectivo y a los futuros guías religiosos, hombres y mujeres, desde el año 2006 en la Región de Murcia.

La formación

En el año 2008 se creó la Liga de Imames de España, la primera de su naturaleza que engloba imames de todo el Estado Español con el fin de acometer estar formación en profundidad y averiguar cuáles son las condiciones en que desarrollan sus actividades y cuáles eran sus necesidades. De ahí que la formación de imanes fue concebida de forma integral desde el principio, por lo que los contenidos formativos abarcan las diferentes ciencias religiosas islámicas: la interpretación del Corán, la tradición profética, el culto, la espiritualidad, el diálogo… y también asignaturas de derecho, libertad religiosa, ciudadanía y sociología. Las clases se impartían por personal académico cualificado, y que al final de curso se facilita el título. El objetivo era formar a
líderes con una base de conocimientos religiosos sólida, al mismo tiempo que de nociones legales y culturales, con el fin de orientar mejor y de forma acertada a la comunidad.

En el año 2013, la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas FEERI y la Liga de Imames firmamos un convenio de colaboración con la Universidad Islámica de Rotterdam y el Instituto Europeo de Ciencias Islámicas, lo que nos permite acreditar a los imames titulados como aptos. Desde entonces hemos conseguido acreditar a 30 imames que actualmente desarrollan sus funciones en diferentes comunidades autónomas.

Financiación y apoyo público

Es hora de que las autoridades sean conscientes de la importancia de la formación de los imames y apuesten por los proyectos que se desarrollan al respecto, su cooperación es fundamental para el éxito de estas iniciativas, que, entre otros objetivos, persigue la formación de imames autóctonos. Para ello es importante proceder a apoyar los actores musulmanes a la creación de una escuela de la formación del Imam, o una facultad de teología islámica, en la que formar a los imames actuales como a los futuros, y estará abierto a los mediadores culturales, técnicos, estudiantes y otros interesados.

El Estado tiene la responsabilidad, junto a la comunidad musulmana, para acometer estos proyectos de forma urgente, así como la aplicación de los acuerdos de 1992. Para ello es necesario que trabaje con las entidades  representativas que trabajan en el terreno y no limitarse a una interlocución que el mismo gobierno ha impuesto a los musulmanes.

No a la externalización ni a la Injerencia extranjera en la formación de imames. Una de las
quejas que más se escuchan cuando se habla de las comunidades musulmanas es la
interferencia de países extranjeros, sea a través del adoctrinamiento o de la financiación
o de ambos, así como la importación de discursos ajenos a nuestra realidad. Esta crítica
está más que fundamentada, sin embargo, algunos gobiernos europeos, el nuestro
inclusive, prefieren hacer vista gorda, e incluso piensan en ceder la gestión de los asuntos
religiosos de los musulmanes a esos gobiernos autoritarios (de momento el gobierno
español aún no ha dado el paso, en caso de hacerlo sería un atentado contra la soberanía
y desconfianza en la capacidad de los actores musulmanes).

Futuro

Tenemos que acometer proyectos serios encaminados al desarrollo de un islam genuinamente europeo, democrático y respetuoso con los derechos humanos, un islam que permita a los ciudadanos musulmanes sentirse como lo que son, y remen el hombro para participar activamente en el progreso y el desarrollo de esta sociedad. Seguir formando a los imames en el futuro sería un buen homenaje a las víctimas de los atentados violentos de Cataluña, y la mejor solución para luchar contra los agentes radicalizadores.

*Mounir Benjelloun es el Presidente de la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas

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