“Please Like Me”: Como la vida misma, una serie para ponernos el corazón tibio

Andrea Morales Jiménez


Por primera vez en el prestigioso Festival Internacional de Comedia de Melbourne un jovencito cuyo color de cabello oscilaba entre el rojo y rubio, pecoso, muy delgado y carismático con 17 años ganaba la categoría a Mejor Comediante en el 2005.
De allí en adelante en Australia, Canadá, en la escena independiente de Estados Unidos, y en ciertos espacios en el Reino Unido se empezaba a escuchar a un joven cuenta chistes que siempre utilizaba la pegajosa frase “Please Like Me” (Por favor, que yo te guste) para poder realizar sus rutinas frente a la audiencia y llevarse las carcajadas de aquellos a los que su humor se les hacía estupendo.
La cuestión era que el humor que destilaba Thomas desde temprana edad era un humor diferente, estaba enfocado a la llamada generación Millenial, su generación.
Josh Thomas hablaba de la soledad, de los problemas familiares, de no pertenecer, del amor a los animales que muchas veces son superiores a nosotros, pero, sobre todo, hablaba desde sus miedos, desde sus inseguridades. Todo lo humano, lo de verdad, es lo que ha propiciado que hoy en día a la carrera de comediante se le hayan sumado los créditos de guionista, director y actor.
Todo un descubrimiento para los medios de comunicación de Australia, Estados Unidos -ahora- y un descubrimiento para todos, la serie está localizada en una Australia modernísima, que nos enseña que a diferencia de muchas series e ideologías suministradas por la televisión estadounidense, en Australia la vida va a otro ritmo, en ese pequeño país que parece tan lejos de todo también nos narran las mismas peripecias de la juventud y como nosotros, sí, los insufribles millenials somos parte de un discurso universal.
A diferencia de muchas series que buscan enaltecer la estética, aunque este dramedy cuenta con un diseño de arte y fotografía muy estético y especial para el gusto de los hípsters, acompañado de un precioso e hilarante soundtrack es un programa muy orgánico, muy simple en su estructura y una versión ficcionada que parte desde el mismo Josh.
¿Qué tienen en común Josh Thomas el comediante, con el Josh estudiante de una carrera llamada Industrias Creativas que no se sabe para qué sirve en la serie?
Pues que ambos salieron del closet relativamente tarde, ambos tienen una madre con una condición médica en cuanto a salud mental se refiere, y que han pasado mucho tiempo en centros de reposo cuidando de ella al haberse divorciado sus padres.
También John, el gran y adorable perro de la serie, es el perro en la vida real de Josh Thomas y su compañía de producción se llama así, simplemente Josh & John International Productions.
Lo sé, que tu perro sea productor junto contigo puede ser bastante adorable.
Otro dato curioso fue que durante la temporada de casting, Josh audicionó a muchos actores profesionales para el rol de su mejor amigo Tom, inspirado en el verdadero mejor amigo de Josh, un joven llamado Thomas Ward, que al final terminó haciendo el papel para el que había servido de inspiración y que tenía muchos nervios porque nunca había salido en televisión y para nada pertenecía a ese ambiente.
Ward, no sólo actoralmente fue un acierto, sino que también ha demostrado dotes de guionista en los últimos episodios de la serie, ha sido todo un descubrimiento para la televisión de su país. Es el mejor amigo de Josh Thomas desde los 12 años.
El Josh egocéntrico, que esconde sus sentimientos reales, que se dice así mismo que tiene la cara de un bebé de 50 años y que reconoce que físicamente no es agraciado sabe enamorar, con el tiempo va mostrando realmente lo que tiene por dentro, sus gritos silenciosos de búsqueda de compañía, de asumir en la manera que puede su sexualidad, es un claro ejemplo de ese periodo complejo que transita de la juventud hacia la adultez que tienen los momentos agridulces de la vida, a los que la serie hace mucho hincapié.

“Please Like Me” es un show con mucho ángel y buenos gags cómicos. Matthew Saville es director de la gran mayoría de los episodios.
Un aspecto que se destaca de la serie, es que, a diferencia de otras de su generación, estos millenials australianos no desprecian sus empleos o andan pensando qué vida mejor pueden tener, no porque Australia sea muy moderna, sino porque Josh toma una posición como guionista importante, no es necesario querer siempre destacar, la vida común y corriente también es vida y mucho ha enfatizado en las ideas que la sociedad de consumo siembra en la juventud hoy.
Por eso podemos ver el creciente negocio de Josh con su puesto ambulante de café y dulces, mientras sigue estudiando Industrias Creativas.
Cuidar a su madre siempre, jugar y convivir con su perro John, conversar y hacernos reír junto a Tom, velar por sus animalitos en el patio de la casa que alquilan, -pollitos- pero sobre todo “Please Like Me” también es una liberación a nuestra propia sensibilidad, a no sentirte incomprendido sino a querer saber a quién debes buscar, a reconocer que la gente no es perfecta, que al final las cosas que realmente importan son más simples, curiosamente cuando asumimos nuestras debilidades y cuidamos de ellas para que no nos hundan, en ese momento estamos creciendo como seres humanos. Así es esta nueva perlita televisiva que tiene Pivot para transmisión en Estados Unidos.
Sí, el suicidio, la depresión, la baja autoestima son temas inteligentemente abordados en la serie.
Josh Thomas padece del Trastorno de déficit de atención con hiperactividad (ADHD por sus siglas en inglés), también podemos ver cómo se manifiesta en la forma de ser de Josh, pero lo más importante es que este sabor a veces dulce, tierno o melancólico que pueda tener “Please Like Me” es nuestra mirada introspectiva a lo que también somos nosotros.
La serie en cada inicio de episodio tiene una manera particular de presentar su tema principal, un tema con sonido góspel y un poco de go go llamada “I’ll Be Fine” de Clairy Browne & the Bangin’ Rackettes.
Y aunque Josh Thomas publicó que la cuarta temporada de la serie sería la última, siempre tendremos ganas de pasar un buen rato, reflexionar un poco, y al igual que Josh, su familia y sus amigos, de alguna manera saldremos adelante, de alguna manera, como su canción, estaremos bien.
“Please Like Me” tiene sus cuatro temporadas al aire a través de Netflix para España, Portugal y América Latina.

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