Responsables de la justicia de EE.UU visitarán Turquía para hablar de la extradición de Fethullah Gulen

Los días de Fetullah Gülen en los Estados Unidos pueden ser contados ya que una delegación del Departamento de Justicia de los EE. UU. visitará Turquía en los próximos días para analizar el proceso de extradición del líder del grupo acusado del intento fallido del golpe de estado de julio del 2016.

Turquía recibirá a una delegación estadounidense en los próximos días mientras los esfuerzos para acelerar el proceso de extradición de Fetullah Gülen, el líder del movimiento religioso acusado de planificar el intento fallido del golpe de Estado. La delegación del Departamento de Justicia y funcionarios judiciales sostendrán conversaciones con los responsables del Ministerio de Justicia y con los fiscales turcos que investigan los casos de los jueces relacionados con los autores del intento fallido del golpe de estado.

Ankara tiene como objetivo poner al día a los responsables americanos con información sobre el grupo terrorista acusado de llevar a cabo el intento de golpe el 15 de julio de 2016, la principal amenaza a la que se ha enfrentado Turquía en décadas y en la que han fallecido más de 265 víctimas y otras miles resultaron heridas.

Turquía acusa a Gülen y al movimiento que lidera de estar implicado en una serie de casos corrupción de las instituciones del Estado y otras acusaciones pero después del fallido intento de golpe de Estado, Ankara aceleró sus esfuerzos para su extradición de los Estados Unidos.

Fethullah Gülen se instaló en los Estados Unidos en en el año 1999 por motivos de salud y vive en un lujoso refugio en Saylorsburg, Pensilvania, administrado por la fundación Golden Generation, vinculada a FETÖ, movimiento que preside.

Ankara presentó oficialmente pruebas sobre el papel de FETÖ en el intento de golpe a los EE. UU. En octubre de 2016 con evidencias que muestran que la red de Gülen formó una especie de estructura estatal dentro del gobierno turco e intentó derrocarlo con la última intención de apoderarse de las instituciones de forma ilegitima.

A pesar de los esfuerzos de Ankara, la administración del ex presidente estadounidense Barack Obama no tomó medidas contra Fethullah Gulen y se ha negado a cooperar en este asunto, lo que ha complicado las relaciones de los dos aliados. Para Turquía Gülen ya debería haber sido arrestado desde que se emitiera una solicitud oficial para su extradición en virtud del tratado de 1979 entre los Estados Unidos y Turquía. El ex ministro de Justicia turco Bekir Bozdag viajó varias veces a Estados Unidos para agilizar el proceso legal y se reunió con las autoridades de los EE. UU., Incluido el Fiscal General Jeff Sessions; sin embargo, no se han logrado avances sobre este asunto.

Turquía reveló recientemente nuevas pruebas sobre la conexión de los golpistas de 2016 y el movimiento liderado por Gülen. También se le presentará a la delegación americana que visitará Ankara la correspondencia entre Hakan Çiçek, un destacado miembro del movimiento capturado en la base aérea de Akinci, que fue utilizado como centro de comando por los golpistas en la capital.

El movimiento gulen usó a sus hombres en el ejército en su intento para hacerse con el poder el 15 de julio de 2016, según revelaron las investigaciones que llevaron acabo las autoridades turcas.  Por otro lado, Hakan Biyik, un coronel confesó sus vínculos con el grupo terrorista y su asistencia a “reuniones previas al golpe” en una villa de Ankara con otros oficiales militares.

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